La leishmaniosis canina es una enfermedad parasitaria grave en el perro, causada por un parásito. Se transmite a través de un mosquito, llamado flebotomo.
Los síntomas más habituales de la leishmaniosis son la pérdida de pelo, pérdida de peso, heridas en la piel, etc.
En el caso de que piense que tu perro padece de Leishmaniosis, visita a tu veterinario quien realizará una prueba analítica mediante una muestra de sangre de tu perro. Dependiendo de su estado, también tomará una muestra de la médula ósea o del tejido de un gánglio linfático inflamado para examinarla al microscopio y detectar los parásitos asociados a la leishmaniosis.
El perro enfermo de leishmaniosis requiere atención veterinaria el resto de su vida. La leishmaniosis canina se puede tratar, pero no curar. El tratamiento para la leishmaniosis sólamente suprime los síntomas y no impedirá que tu perro tenga una recaída posterior.
La única protección para tu perro frente a la leishmaniosis es la prevención.